Heroes de leyenda…. Shackleton

…..Se buscan hombres para peligroso viaje. Salario reducido. Frío penetrante. Largos meses de completa oscuridad. Constante peligro. Dudoso regreso sano y salvo. En caso de éxito, honor y reconocimiento)……

Ernest Shackleton nació el 15 de febrero de 1874, de una familia irlandesa, en Kilkee House, cerca de Athy, en el Condado de Kildare en Irlanda. Falleció el 5 de enero de 1922 en la isla de Georgia del Sur.

Ernest era el mayor de diez hermanos. Estudió en el Dulwich College desde 1887 a 1890. Con 17 años ingresó en la marina mercante donde realiza numerosos viajes a bordo de un velero inglés de tres mástiles. Con 20 años alcanzó el grado de teniente y con 24 fue nombrado capitán. En 1901 embarca por primera vez con Robert Falcon Scott con destino a la Antártida. En noviembre de 1902, alcanzan los 82° 16′ Sur, el punto más austral alcanzado por el hombre hasta esa fecha. Enfermo de escorbuto, debe renunciar a sus sueños y regresar a Inglaterra.

En 1904 se casó con Emily Dorman, con quien tendría tres hijos -Raymond, Cecily y Edward (Eddie), nacido en 1911-. Su matrimonio estuvo salpicado de numerosas infidelidades por parte de Shackleton, la más destacada la relación que mantuvo con la actriz estadounidense Rosalind Chetwynd (Rosa Lynd) que comenzó en 1910 y continuó intermitentemente hasta su muerte en 1922.

Animado por la experiencia del viaje realizado junto a Scott, organiza su propia expedición, y el 7 de agosto de 1907 parte de nuevo hacia la Antártida a donde llega a comienzos de 1908. Después de muchas dificultades, el 9 de enero de 1909 alcanzan la latitud récord de 88° 23′ Sur, pero se ven forzados a abandonar a tan solo 180 km del Polo Sur. Tras recorrer 3.000 km en la Antártida, regresan de nuevo a Inglaterra.

El 14 de diciembre de 1911, Roald Amundsen alcanzó el Polo Sur. Shackleton, decepcionado, se pone el objetivo de atravesar el continente a pie, pasando sobre el polo, lo que supondría una marcha de 3300 km. El 8 de agosto de 1914 parte de Inglaterra en un barco con el acertado nombre de Endurance (Resistencia). Con él se embarcaron 28 hombres, entre ellos Frank Worsley y Frank Wild. La Odisea del Endurance finalizó con el rescate de sus participantes por el marino chileno Luis Pardo Villalón.

A su regreso a Inglaterra el 29 de mayo de 1917, Shackleton y sus hombres son recibidos como héroes. Habían vuelto a Inglaterra en plena Primera Guerra Mundial, guerra que dio comienzo el día que partían.

A finales de 1921, retorna a la Antártida con Frank Wild a fin de cartografiar la región con más precisión. Ese sería su último viaje. En las proximidades de la isla de Georgia del Sur, el 5 de enero de 1922, sufre una crisis cardiaca mientras estaba en el puente de su barco. Sus restos descansan en Georgia del Sur donde se erigió una estela en su memoria

1901 – Expedición Antártica Británica (Expedición Discovery)

Shackleton participó en la Expedición Discovery, organizada por la Royal Geographical Society en 1901, liderada por Robert Falcon Scott. Esta expedición recibe el nombre del barco empleado para el viaje, el RRS Discovery. Esta expedición fue la primera en llegar al Mar de Ross y alcanzar la Barrera de Hielo de Ross. Para reclutar a la tripulación para tan peligroso viaje puede que publicara en diciembre de 1901 el anuncio publicitario más famoso del mundo en el Times de Londres «Men wanted for hazardous journey. Small wages. Bitter cold. Long months of complete darkness. Constant danger. Safe return doubtful. Honour and recognition in case of success.» (Se buscan hombres para peligroso viaje. Salario reducido. Frío penetrante. Largos meses de completa oscuridad. Constante peligro. Dudoso regreso sano y salvo. En caso de éxito, honor y reconocimiento). Algunos historiadores afirman que el anuncio fue realmente insertado en la prensa, aunque no hay unanimidad sobre cuándo ni en qué periódico, sin embargo nadie ha podido localizar el recorte de prensa original; véase [1] aquí una completa discusión acerca del tema.)

Biciclown en Mongolia esperando reparar la bici…

  ÁLVARO NEIL Biciclown asturiano que está dando la vuelta al mundo Gijón, J. E. CIMA Alvaro Neil (Oviedo, 1967), conocido por Biciclown, el próximo 19 de noviembre llevará 6 años dando la vuelta al mundo en bicicleta de los 13 que durará la aventura.

Actualmente se encuentra en Mongolia, tras recorrer 83.485 kilómetros en 2.109 días y atravesar 60 países de África y Asia. Este ex oficial de notaria de 43 años pasa dificultades ahora con la rotura de una rueda especial y de momento compró una bici por 75 euros para hacer un mes pedaleando mientras le llega el repuesto. En una charla con LA NUEVA ESPAÑA cuenta su aventura.

 -¿Cómo lleva la vida? -Bien. Ahora estoy acampado al lado de un río y con preocupación porque compré un bici en el mercado negro y veo que va mal y se me puede romper en cualquier momento. Quiero hacer 1.500 kilómetros por aquí por Mongolia hasta que venga el dueño de Bike Tech con la rueda nueva y poder tomar mi bici otra vez en la capital de Mongolia (Ulan Bator). Me habían mandado una nueva pero se debió romper en el viaje y cuesta 200 euros el enviarla. Así que hice el menor equipaje posible para rodar con esta otra de 75 euros pero se nota que no tiene calidad para estos caminos. -¿Qué fue lo más duro en estos tres últimos meses? -Pasar quince puertos por el Tibet con más de 4.000 metros de altitud por aquella carretera de piedras y con temperaturas muy frías casi de nevar. Luego pasar la frontera de China a Mongolia por el desierto de Gobi donde hay una planta (Borbone) con muchas espinas. Hubo un día en que pinché hasta siete veces. Ponerte a reparar a la luz de la luna, después de pedalear bajo mucho calor y con poco agua, no era lo mejor.

-¿Se llegó a desmoralizar? -Hay momentos malos porque la bici pesaba 85 kilos y en la arena del desierto por momentos te bloqueaba y te tocaba empujar. Susto también pasé con los perros tibetanos porque son muy agresivos y no los espantas con una piedra. Vienen en manadas como de seis y te atacan con esa cabeza grande casi de mastín. Uno me mordió y otros lo hicieron en las alforjas. Te sientes indefenso.

 -¿Qué planes tiene ahora? -Andar por Mongolia hasta que venga la rueda de la bici y rodaré unos días con el patrón de Bike Tech y con Jordi y su novia, Ana, que en su día ya me llevaron la bici nueva a la India. Luego regresaré a China para ir a casa de un español en Shanghai. Allí espero quedarme tres meses para escribir otro libro sobre mis experiencias de 3 años en Asia. De paso aprovecho para que pase el duro invierno. Luego arrancaré para Japón, Filipinas y Corea y a finales de 2011 entraré en un nuevo continente: Australia.

-Alguna alegría se llevaría. -Lo primero seguir en esta aventura que inicié en 2004 para 10 años y que serán ya 13 porque es difícil calcular hasta que no pasas problemas. Luego encontrarme por Mongolia con muchos españoles que vienen a pedalear por estas grandes praderas y que sabían de mi aventura por la página web http://www.biciclown.com. Y encontrarme en un pueblo de China a Sebastián Alvaro, director de «Al Filo de lo imposible», que era una referencia para mí. Le gusta lo que hago. Elogió mi documental «A la velocidad de las mariposas» y me animó a seguir.

-¿Cómo es la gente en Mongolia? -Hospitalaria y te invitan a comer leche, queso y mantequilla. Al no haber señales de información o pueblos te toca navegar y te guías por la brújula o preguntando en alguna cabaña. Pero no todos son así… -Explíquese más. -Cuando rompí la bici volví en camión a las tres de la madrugada a la capital de Mongolia. Compré otra por 75 euros y decidí ir en tren para arrancar de otro lugar. Tenía billete pero en la estación dos policías no me dejaron subir con malos modales. Ahí me llevé un gran susto porque me trataban como a un bandido cuando no había hecho nada y encima perdí el tren. La gente me miraba como si fuera un delincuente al ver la violencia de los polis.

 -Tuvo mas problemas. -Otro fue en la frontera de China a Mongolia que no me dejaban pasar en bici y me obligaron a pasarla en coche o en taxi, pero cobrando 8 euros. No lo pude esquivar aunque después de tres horas de discusión el aduanero chino me perdonó el dinero.

-¿Y el visado en Mongolia? -Al entrar tienes 7 días para registrarte en la capital, pero yo tardé 9 días en llegar en bici y me pusieron una multa de 60 euros. Necesité una hora con un traductor ante el director de inmigración para que me entendiera mi problema y me la quitara. «En el desierto de Gobi llegué a pinchar un día hasta siete veces debido a una planta y me tocó empujar la bici porque no podía rodar entre la arena» «Cuando repare la bici iré a Shanghai para escribir un libro del paso por Asia y al final de 2011 entraré en Australia»